El edificio original, diseñado por el arquitecto Julio Bravo, es una muestra de la arquitectura industrial aragonesa de principios del siglo XX. Su interior albergaba, en origen, los talleres de carpintería y otros oficios del antiguo Hogar Pignatelli, donde había ejercido como maestro carpintero el abuelo de Pablo Serrano. Después de haber cesado su actividad, y tras unas décadas de abandono, dichas naves fueron cedidas en los años ochenta del siglo XX por su institución propietaria, la Diputación Provincial de Zaragoza, a la Fundación-Museo Pablo Serrano, constituida el 29 de julio de 1985.