Los equilibrios contrarios (Absurdo y resistencia). Juanfran Gallego

Haiku 1. 53x43 cm. Acrílico, pigmento y collage sobre papel © Juanfran Gallego

BIOGRAFÍA DE JUANFRAN GALLEGO

Mi práctica artística se sitúa en el cruce entre la lírica y la materia, explorando la memoria colectiva y la identidad a través de un lenguaje visual híbrido. Con base en Zaragoza, mi obra dialoga con las raíces culturales del arte, reinterpretando la herencia de las vanguardias históricas desde una perspectiva contemporánea. Esta propuesta nace de la necesidad de expandir los límites de lo pictórico. A través de ensamblajes que habitan el espacio como poemas tridimensionales y lienzos que se leen como versos, de la mano de diferentes técnicas mixtas — pintura, pigmento, carboncillo, collage y los ensamblajes escultóricos— construyo paisajes donde lo geométrico y lo orgánico coexisten en tensión, evocando la ruina o lo que está “aún por hacer” como metáfora de lo efímero y lo eterno.

Una parte importante de mi trabajo tiene que ver con la transformación de materiales cotidianos y fragmentos de memoria resignificados. Estos materiales, inicialmente relegados al olvido, adquieren una nueva vida al integrarse en composiciones donde la poesía visual y la estructura arquitectónica se entrelazan.

Como autor de los poemarios «Nadería y trastorno» y «Magníficas criaturas», entiendo el arte como un ritual de traducción: la palabra se transfigura en materia, y la materia, en pintura y dibujo lírico.

Esta interdisciplinariedad define mi propuesta, que busca involucrar al espectador en un diálogo íntimo con las capas de significado ocultas tras cada gesto, cada textura, cada fragmento de superficie esperando a ser descubierta.

Mi compromiso con el arte aragonés se refleja en participaciones como la exposición «Fieras: historia, arte y pasión» (Museo Casa de los Morlanes, 2024) o la antología «25 Artistas» del Gobierno de Aragón (2022). En un contexto globalizado, reivindico lo local no como límite, sino como territorio de exploración universal.

Quiero que mi obra manifieste una fuerza arraigada en el ritmo, en su capacidad de sugerencia. Esa sugestión comienza cuando la obra, asimilada por el espectador, desencadena una respuesta anímica que lo involucra más allá de su comprensión racional. Las sensaciones emergen del poder del color, de las formas y su articulación rítmica. Mi búsqueda es operar sobre el objeto artístico para revelar la realidad profunda que subyace tras su apariencia.