“Os invito a descubrir la coexistencia natural entre lo permanente y lo efímero, entre lo tangible y lo etéreo. Con estas fotografías persigo indagar en las múltiples formas de ser de cada individuo, en cómo la dualidad está presente en cada uno de nosotros y porqué a veces despreciamos esa visión caleidoscópica.
Creo en las virtudes de esa mirada dual y aquí muestro parte de la mía. Lo hago con mis palabras, quizás torpes y con mis fotografías, siempre sinceras. Este proyecto ha supuesto para mi una investigación sobre la convivencia de esa belleza efímera que me atrae en momentos muy distintos de mi vida. Utilizo mis instintos primarios, apoyándome en la sencillez de las formas para encontrar la belleza intrínseca de cada ser.
Las imágenes que se encuentran a continuación han supuesto para mi una evasión profunda que me ha permitido apreciar los marcados contrastes de la desnudez. He trabajado en ellas inmerso en un lapso indefinido de tiempo que me ha permitido alejarme de la estresante realidad que nos envuelve y nos arrolla sin dejarnos avanzar en nuestra manera de mirar. Espero que al verlas, tu mente sea capaz de evadirse como la mía y disfrutes de tu propia dualidad, al desnudo.”
Enrique Fantova empieza su trayectoria de estudiante en la academia y galería Spectrum Sotos (Zaragoza), donde recibe la totalidad de los cursos llegando al “superior” y “creativo”. Más adelante asiste a diferentes talleres de retrato impartidos por Pedro Avellaneda, viajando posteriormente a Madrid y Barcelona de manera constante para recibir talleres con diversos artistas y fotógrafos. Desde hace un tiempo y en la actualidad basa su formación en el aprendizaje autodidacta, constante y diario. La línea principal de esta vía de desarrollo personal es a través de la exploración de sus inquietudes, siempre basadas en la luz, la morfología y la composición, tanto en el retrato como en el desnudo artístico.