Ahab y la Ballena. Manuel Marsol

La Casa de las Ciencias del Ayuntamiento de Logroño acoge esta exposición, comisariada por We Art Exhibitions, con las ilustraciones originales, los artes finales y el proceso creativo que Manuel Marsol llevó a cabo para realizar el libro Ahab y la ballena blanca (Premio de Álbum Ilustrado Edelvives 2014, reeditado en 2024 por Fulgencio Pimentel). Además, incluye los textos del álbum, de manera que el visitante puede leer la historia en los muros de la sala como si se hubiese introducido en el propio libro y navegase por sus páginas.

El capitán Ahab, personaje literario de resonancias míticas, y la gran ballena blanca, monstruo marino que lo obsesionó hasta llevarlo a la perdición, fueron los protagonistas del clásico de la literatura Moby Dick (Herman Melville, 1851) y desde hace unos años también lo son del primer álbum ilustrado de Manuel Marsol. Con Ahab y la ballena blanca Marsol inició su personal carrera como autor.

Reconocido como uno de los mejores álbumes del año por Babelia (El País) y seleccionado para la Mostra de Ilustradores de la Feria de Bolonia (2015), Ahab y la ballena blanca cuenta la historia de un marinero obsesionado con encontrar a una ballena que, paradójicamente, siempre tiene delante.

Una reinterpretación de Moby Dick que nos sumerge en los misterios de las profundidades marinas y en las aguas de la obsesión: a veces revueltas y a veces tranquilas, a veces terribles y a veces bellas.

Yo quería transmitir sobre todo emociones relacionadas con mis recuerdos de infancia sobre el mar (la oscuridad, lo desconocido, lo fantástico, etc.) y con eso que a uno se le queda cuando lee algo que le gusta y que luego le resulta imposible de contar con palabras. Me refiero a emociones relacionadas con Moby Dick que se habían quedado ahí al leer la novela. Como cuando sueñas algo y en tu cabeza está muy claro, pero tratas de contárselo a alguien y entonces deja de ser lo que era. En parte esa es la gracia del arte, tratar de expresar algo sin saber cómo. Pero es curioso que fuese saliendo a flote, como una ballena, el tema de la obsesión. Y no hablo tanto de la obsesión del Ahab de Melville, sino de la obsesión que yo mismo podía tener con querer hacer un buen trabajo. Cualquiera que se dedique a la creación puede sentirse identificado con esa sensación de estar dando vueltas y vueltas a una idea y no dar con la tecla por la simple razón de estar justo encima de ella.
Manuel Marsol

La Casa de las Ciencias ofrece en las salas 3 y 4 actividades complementarias a la exposición. En la sala 3, una zona de dibujo en la que todos los visitantes que lo deseen pueden convertirse en ilustradores y expresar sus impresiones tanto en papel como en una enorme pizarra con la que hemos cubierto una de las paredes. Además, los que elijan el papel pueden dejarlo en la zona de exhibición de los dibujos y, cuando lo deseen, retirarlo antes de que finalice la exhibición, para no tener dudas, deja una marca por detrás del dibujo. Si quieres mostrarlo en nuestras redes sociales, sólo el dibujo anónimo, etiquétanos y te compartimos.

Y, en la sala 4, una zona de lectura para leer sentado, de pie o sobre nuestra alfombra voladora toda la bibliografía completa de Herman Melville y otras obras seleccionadas por nuestro bibliotecario para todas las edades. Si no lo terminas, puedes llevártelo en préstamo domiciliario con la tarjeta de lector de la Red de Bibliotecas de La Rioja. Si no la tienes, te la hacemos en la biblioteca de la Casa de las Ciencias.