Siento que el momento me acaricia
no importa el tiempo,
viento repentino que no sabe dónde va.
Recorres el rostro de principio a fin,
aromas de matices
me trasladan a recuerdos guardados en mi interior.
Tu ausencia hace sentirme raro
aislado del resto del mundo,
sensación de tranquilidad,
ajetreo innecesario.
Manos curtidas que acaricia el viento
recordándonos pasados o futuros mal logrados,
memoria imprecisa.
Sacrificado,
miles de años de historia se extinguieran,
no tiene cabida en este mundo de lo igual.
Pastor, creo que no nos veremos…!
solo quedará el recuerdo,
las palabras ya se las llevo el viento.
Quizás permanezca lo capturado
ni siquiera lo recuerdo con claridad
se desvanece en mi mente,
se desvanece en mi,
se desvanece…
¿De verdad el viento es cambio?
Dejaré que me lleve donde quiera.
¿Acaso sabemos nosotros donde debemos ir?
Eduardo Villaverde, Septiembre 2025.